Las Nieves. Pastelería_Museo

Ubicación El Rosal, Caracas.
Arquitectura Dinorath Puello / Víctor Sánchez Taffur
Colaboradores Anastasia Carvallo / Manuel Salas / Irenka Lozada
Año de proyecto 2014
Año de construcción 2016
Supervisión de Arquitectura STA / Marilena Tarantini
Supervisión de obra Alfredo Pacheco
Proyecto d Iluminación FRLeed
Superficie construida 780 mt2
Museografía Marilena Tarantini / Gabriela Rangel
Maqueta Manuel Salas
Fotografía Saúl Yuncoxar
Imagen gráfica Echo Creativo


 

En todas ciudades hay lugares emblemáticos, con historia y tradición. Ese es el caso de la Pastelería Las Nieves, un negocio familiar con más de seis décadas de actividad comercial. Cuando recibió el llamado para realizar unas mejoras al local, debido a un desgaste diario intenso, la decisión fue instalarse varios días allí. Se miró con detalle el funcionamiento de cada cosa, cómo eran las relaciones entre los empleados, cómo se manejaban los propietarios y los jefes, cuáles eran los inconvenientes de funcionamiento técnico y sobre todo las dinámicas del trabajo, tanto adentro cómo afuera en la zona de atención al público. Como resultado de las observaciones se entendió que allí, además de resolver necesidades obvias de reaparaciones y ampliaciones, el proyecto era otra cosa: se trataba de mostrar una historia y unas maneras de hacer. Fue allí cuando se propuso que ese lugar debía ser una pastería-museo donde la ciudad y los visitantes eventuales no solamente puedan seguir degustando día a día unas recetas tradicionales sino que además se pueda ver y conocer la historia del lugar desde que se ingresa a su propia edificación, en sus materiales originales expuestos, los fragmentos de muebles, etc., además de poder mirar los utensilios y herramientas originales en vitrinas, mientras se puede leer con los sentidos lo que han significado los años.

La prexistencia

El comercio se desarrolla en una vivienda bastante convencional de los años ´40, una edificación con un valor arquitectónico bastante menor. Lo que existía eran rastros de una vivienda transformada. Sin embargo, en el interior uno de los aspectos que interesó en el proyecto fue eliminar todos los “maquillajes” y revestimientos adicionales carentes de algún valor contundente para los visitantes. Se prescindió de un techo de yeso bastante deteriorado, por encima del cual se podían apreciar realmente las pendientes y la altura del techo original. También se desnudaron parte de las paredes y las vigas para mostrar el ladrillo y el concreto originales. Debido a las sucesivas intervenciones, también en la fachada, se decidió mantener los aleros, las volumetrías y los módulos geométricos pero con nuevas aperturas y materiales contemporáneos. Hoy, la volumetría que se percibe desde afuera tiene incidencia directa en el interior.

La luz

Al tratarse de una edificación cuyos retiros laterales han sido tomados desde hace décadas, la incidencia de luz directa sobre fachadas laterales no existe, está todo cubierto. Por este motivo, uno de los recursos de proyecto ha sido perforar los techos con tragaluces de diferentes tamaños y formas según sea la actividad. La luz natural se ha empleado para generar distintas atmósferas, para jerarquizar espacios y sobre todo para mostrar en algunos casos esa relación con el cielo, tan necesaria mientras se trabaja o se descansa tomando un café. También en la fachada se ha propuesto un control solar importante a través de parasoles. En las 3 ventanas cuadradas, de esa misma fachada, la luz también entra controlada gracias a una gran chapa gruesa que se alarga y hace las veces de alero. En el acceso principal se propone un umbral que, gracias a una pérgola colgada, tamiza y ofrece una escala preparatoria para el ingreso o la salida del recinto.

El orden

La necesaria modernización y actualización de los sistemas de trabajo conlleva siempre a revisiones. Para Las Nieves, lo primero que se propuso fue ordenar el nuevo espacio en función de las dinámicas de trabajo. Se buscó la claridad de las circulaciones y permanencias y el reconocimiento claro de los espacios según sus formas y materiales. A partir de esto, que son siempre premisas del trabajo de STA, se empezó a proyectar. En la zona comercial se crearon tres estaciones: pastelería, cafetería y rosticería, además de una zona de control. Cada una con autonomía y una caja de pago que permitiera independizar no solo los productos sino también las funciones. En el corazón, y como elemento que vinculante se encuentran las 3 grandes mesas-barra móviles (suben y bajan si fuera necesario). A un lateral se colocó la zona de restaurante con los baños. En ese mismo eje se encuentra, al pasar la puerta, la zona de servicios (mantenimiento, lavaplatos, empaquetado, equipo, etc.). Al cruzar el circuito, entramos en la zona de laboratorio donde apreciamos un espacio central y dos grandes pasillos que conectan siempre con las alas laterales. En la zona de trabajo también se han decentralizado, equipado y optimizado cada una de las zonas según su actividad.

Los materiales

Partiendo de la insistencia en que las cosas se vean como han sido construidas, se han empleado materiales de bajo mantenimiento pero sobre todo que envejezcan dignamente. Es decir, trabajamos con maderas sólidas (no chapillas), piedra de granito en los pisos, hierro en las estructuras, hormigón en las pantallas estructurales y vidrio para todas las transparencias y cerramientos. También todas las intalaciones han sido diseñadas para que puedan quedar a la vista y estén completamente integradas a la idea general de arquitectura.


Maqueta


Esquemas


Planos


Fotos


Situación Original